Cuando el bullying llega a Facebook.

cuando el bullying llega a facebook

Por Lic. Ximena Pineda Mejía
Psicóloga Clínica Herrera Amighetti, Costa Rica.

Las redes sociales han tomado un gran auge en los últimos años y con ellos el ciberacoso o “ciberllying”. Hablamos hoy de ciberacoso cuando un joven usa la tecnología para intimidar a otro. Si se tratara de un adulto acosado a un niño o adolescente, estaríamos en otra situación.

Es común escuchar que niños y adolescentes se suman a edades cada vez más tempranas a las redes sociales como Facebook, la cual está diseñada para mantener el contacto con amigos y conocidos alrededor del mundo a partir de los 13 años. Sin embargo, tales usuarios se encuentran en riesgo de sufrir ciberacoso o de ser testigos de ello cuando no cuentan con la información necesaria y le dan un uso inadecuado a estas herramientas.

A diferencia del acoso escolar o bullying, en cuyo caso la intimidación suele darse cara a cara, en el ciberacoso esta se hace “en línea” con mensajes de texto o correos electrónicos de contenido ofensivo, revelando información intima de una persona o incluso creando perfiles falsos en Facebook, Twitter, Instagram,  etc.,. No tener a la persona enfrente facilita que el agresor no perciba la reacción y el daño directo que le causa  a la otra persona y, además, que pueda esconderse de las autoridades o en el anonimato. Los mensajes de intimidación llegan a los menores donde sea que ellos estén y permanecen vivos aunque la computadora del ofensor este apagada manteniéndolos disponibles las 24 horas. No hay una barrera de protección.

Las consecuencias del ciberacoso varían y pueden llegar a ser devastadoras. Las personas que han sido sus víctimas de manera prolongada, al igual que las del matonismo escolar, suelen mostrar síntomas de ansiedad   y depresión y experimentar sentimientos de humillación, miedo y desamparo que pueden llegar a ser graves. Asimismo, es frecuente que presenten dificultades académicas, problemas de sueño y apetito, aislamiento social y síntomas psicosomáticos como asma, dolor de estómago y dolor de cabeza, pudiendo requerir ayuda profesional inmediata.

Si su hijo comenta que está siendo víctima de acoso en línea, es importante reconocerle la valentía de contar lo que sucede y emociones asociadas. Es fundamental reaccionar con calma, sin generar respuestas violentas ni actitudes de venganza y proceder a documentar lo sucedido. Guarde los mensajes de acoso e investigue si está relacionado con otras personas del ámbito escolar pues, de ser así, es importante informar  a la institución educativa. Es importante que su hijo no conteste los mensajes y bloquee al usuario.

Busque ayuda profesional de ser necesario.

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