TDAH Y ESCUELA: CONSTRUCCIÓN DE UN AMBIENTE ARMÓNICO

 


Por Miriam Salgado Nuñez


Al hablar del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), como padres nos volvemos actores principales para iniciar los cambios que requieren nuestros hijos en la vida familiar, escolar, emocional y social. Es importante entonces, entender las necesidades que requieren estos niños para encontrar la forma de poder satisfacer esas necesidades y desarrollar estrategias educativas realistas de acuerdo a lo que apremia.

Tenemos que apoyarnos en los profesionales involucrados con este trastorno, solos no vamos a poder.

Cuando ingresa el niño al ámbito escolar, se enfrenta a muchas barreras, más que otros niños por su condición o padecimiento. Es ahí cuando como padres se exploran componentes de amor, emociones, percepciones, actitudes, y la importancia de una buena comunicación con el maestro, para que el niño o niña tenga un buen desempeño escolar.

Aprender a crear un ambiente de armonía con la escuela es una tarea diaria que nos debe ser grata y satisfactoria, mientras la actitud y preparación de los padres sea constructiva hacia los maestros.

Es parte de nuestras metas que los maestros acompañen a nuestros hijos a establecer estrategias, a innovar y transformar la manera de trabajar con un alumno cuando se tiene TDAH dentro del aula, en vez de reducir la enseñanza a una cuestión de contenido, el núcleo de la enseñanza se debe centrar en el niño, teniendo en cuenta el deseo de aprender que tienen, se debe comenzar por los primeros principios de la ciencia: las condiciones adecuadas para su aprendizaje. Por lo tanto, el alumno bajo la dirección del maestro debe ser conducido a progresar y encontrar su propia recompensa en la vida misma.

Cuando el desarrollo personal es el propósito, la escuela debe hacer todo para que el alumno aprenda, con la supervisión de los padres y las personas involucradas en dicho proceso.

Así estamos, construyendo un camino de oportunidades para el niño, no como una panacea que resuelve todo, sino como un largo proceso que debe construirse lentamente pero sin hacer pausa, es así que toda esta actitud positiva hacia el TDAH confiere seguridad al niño, le ayuda a enfrentar las barreras y pone a prueba su autoestima y su capacidad.

El niño encuentra mejores oportunidades de auto competencia, aprendizaje y una mejor interacción en el salón de clases, ayudándole a alcanzar su máximo potencial de desarrollo, que a su vez lo lleva a mejorar su desempeño, y su progreso y lograr salir adelante con las exigencias de la escuela.

Un buen aprendizaje es el respeto a la condición específica de cada niño, para que así lo lleve a un aprovechamiento óptimo de la enseñanza recibida y la pueda aplicar en su vida cotidiana.

Esto debe ser una consecuencia de los maestros al aplicar estrategias y motivación al alumno, con la plena colaboración de los padres para establecer una alianza en el fortalecimiento de una enseñanza-aprendizaje de calidad que permita al alumno crear y desarrollar habilidades de aprendizaje y el conocimiento que les permita la adquisición de destrezas y actitudes positivas ante la vida.

Más información sobre este tema: info@proyectodah.org.mx