Tratamiento farmacológico en el TDAH:¿Es un detonante para el consumo o abuso de sustancias?

 


Escrito por Claudia Ivonne García Velázquez

Hay una preocupación frecuente acerca del uso de medicamentos en niños, adolescentes y adultos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que trae como consecuencia una natural preocupación de los padres o personas cercanas a la persona con este padecimiento así como una serie de preguntas, la más frencuente ¿al consumir medicamentos para el TDAH puede generarse una adicción?

Recordemos que cada caso es diferente, y por ello es el especialista quien determina el tratamiento farmacológico si en particular es necesario, y para ello es preciso tener un diagnóstico adecuado. Al respecto, el Dr. José Bauermeister (2014) comenta que si las dificultades para autorregular el comportamiento son de moderadas a severas y ponen en riesgo la seguridad física, el desarrollo educativo, relaciones interpersonales entre otras, entonces el tratamiento farmacológico debe iniciarse acompañado de intervenciones psicológicas y educativas.

Haciendo una revisión sobre los fármacos utilizados en el tratamiento para el TDAH, encontramos los llamados estimulantes y no estimulantes del sistema nervioso central. Como menciona Giroud (2012) en el grupo de los estimulantes están las anfetaminas y el metilfenidato, los cuales producen un incremento de la dopamina y la noradrenalina. Mientras que en el grupo de los no estimulantes se encuentra la atomoxetina, que es un bloqueador de la noradrenalina. Sin embargo, con frecuencia se tiene la idea de que el uso de medicamentos es un tratamiento artificial que no va hasta la raíz del TDAH, (Bauermeister, 2014)

La literatura sugiere (Dunne. Hearn, Rose & Latimer, 2014) que el consumo de sustancias tales como el tabaco y la cocaína son consumidos como una forma de automedicarse para los síntomas de inatención, mientras que el alcohol y la marihuana podrían consumirse para contrarrestar los síntomas de hiperactividad e impulsividad, aunque es necesario aclarar que esto sucede en personas sin tratamiento farmacológico.

En la actualidad, no hay evidencia que demuestre una asociación entre medicamentos (estimulantes o no estimulantes) por parte de personas con TDAH y un consumo o abuso de sustancias. De lo que sí hay vestigios fundamentados es que éstos podrían actuar como un factor protector para el uso o abuso de sustancias.

Al respecto, Barkley (2002) citado por Prince & Wilens (2010) llevó a cabo un seguimiento longitudinal y encontró que el tratamiento farmacológico no aumenta el riesgo de presentar abuso de sustancias. Por el contrario, el consumo de tabaco, una sustancia legal ha sido objeto de estudio en relación al tratamiento farmacológico del TDAH y se ha encontrado (Schoenfelder, Faraone & Kollins, 2014) que el tratamiento estimulante (metilfendiato) se asocia a un menor riesgo para consumir tabaco.

También hay hallazgos (Levy, Katusic, Colligan, Weaver, Killian, et.al 2014) de que el tratamiento con estimulantes es un factor protector especialmente en niños varones. Por otro lado, no se ha encontrdo asociación entre la edad de inicio en el tratamiento farmacológico, la dosis o duración de éste y el riesgo de presentar abuso de sustancias. Cuando el tratamiento farmacológico es necesario en el TDAH y se administra adecuadamente puede reducir el riesgo de presentar un abuso de sustancias (Pingault, Coté, Genolini, Fallsard, Vitaro et.al (2013)

Para concluir, contraria a la idea de que el medicamento puede desencadenar adicción a determinada sustancia posteriormente en quien lo consume, se ha encontrado que el tratamiento farmacológico podría actuar como un factor protector frente al consumo o abuso de drogas. Por otra parte, es vital que haya un correcto diagnóstico y que en caso de que la medicación sea necesaria se acompañe con con el trabajo de psicólogos, maestros y padres de familia.

Más información sobre este tema: info@proyectodah.org.mx