TDAH y Responsabilidad Social Empresarial

 


Por Ariel De la O Galindo


En el marco del 11° Congreso Internacional del TDAH celebrado en la Ciudad de México del 1 al 3 de octubre del año en curso, bajo la temática: TDAH en adultos, los especialistas señalaron que las personas en edad adulta que padecen este trastorno tienen consecuencias negativas en sus relaciones personales y económicas. Asimismo, se indica que el 80% de las personas que presentaron el TDAH en la infancia, lo siguen padeciendo en la edad adulta.

De acuerdo con Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que para 2020, los trastornos mentales o de conducta se incrementarán en un 50% en niños y adolescentes, por lo que representarán una de las primeras cinco causas de morbilidad y discapacidad.

Por otra parte, en el tema de salud, la empresa ha centrado su atención y acción en el aspecto físico de sus colaboradores, dejando de lado la salud mental. Para el caso del TDAH solo se ven los efectos negativos como: es impuntual, es problemático, en las evaluaciones 360° sale mal, no llega a su meta, es muy ansioso, es despistado, habla demasiado, etc., pero raramente los empleadores se preguntan porque se comporta así, si el colaborador es creativo, se esfuerza, genera buenas ideas y persevera. La respuesta ante ello es tiene un problema de salud mental.

A lo largo del camino esta situación afectara directamente al trabajador y por ende a la empresa en su productividad, clima laboral y reputación. Lo fácil sería despedir al colaborador, pero antes de tomar decisiones drásticas hay que ir más allá; por ello, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) cobra relevancia.

La RSE en su línea estratégica de dimensión social del trabajo toma en cuenta los aspectos que afectan, positiva o negativamente, la calidad de vida de sus empleados. Por lo que las acciones que la empresa emprenda para acompañar e involucrar a colaboradores con un padecimiento mental, en lo particular el TDAH, deben ser flexibles, tolerantes y corresponsables.

Entre las acciones a tomar se proponen las siguientes:

• Así como se fomentan los equipos de trabajo de alto rendimiento. Se deberá considerar la creación de grupos de apoyo entre los colaboradores asistidos por un profesional de salud para que desarrollen estrategias y habilidades sociales.

• Además de la atención en la salud física, también se deberá proveer atención en la salud mental.

• En las empresas pequeñas se sugiere hacer alianzas estratégicas con ONG´s que presten servicios de terapias, coaching y grupos de apoyo

• Capacitar a los jefes y altos mandos en coaching asertivo y TDAH

• Realizar campañas internas de concientización sobre el padecimiento

• Asignar responsables con autoridad para el seguimiento de políticas y programas, y contar con un código en materia de salud mental.

De acuerdo al pronóstico de la OMS, las empresas deberán prepararse y acomodar políticas inclusivas, no solo orientadas a la discapacidad visible, también con la invisible, lo que finalmente empujará a buenas prácticas de desempeño ético solidario e incluyente.

Más información sobre este u otros temas:. info@proyectodah.org.mx